Jimena Barón quiso burlarse del coronavirus y fue duramente criticada

Jimena Barón​, como muchos otros argentinos, se recluyó en su casa y se mantiene aislada luego de haber regresado de un viaje laboral que realizó a Miami. A modo de prevención y por las recomendaciones que hizo el Gobierno para que no se propague aún más el coronavirus que causa estragos en la cantidad de muertos en Europa y Asia.

Pero eso no detuvo que deje de publicar en las redes sociales y la cantante utilizó su cuenta de Instagram​, en la que tiene casi seis millones de seguidores, para publicar en una historia un video que el que generó todo tipo de comentarios y reacciones entre sus seguidores.

La creadora de La Cobra realizó una particular parodia sobre la cuarentena en tiempos de precaución pero también de mucho temor colectivo. La cantante reaccionó, a su manera, a la noticia de que muchos ciudadanos compraron muchos packs de papel higiénico así como otros elementos esenciales.

Barón, que en la filmación aparece sentada en su inodoro, riendo en voz alta y aprovechando el último rollo de papel higiénico que le queda, escribió: “Feliz, cuidando el último rollo de papel que me queda”.

Lo cierto es que el video se viralizó y generó muchas críticas. En general, se la cuestionó por hacer humor con una problemática como el desabastecimiento y por mostrarse con poca ropa o de manera escatológica. Es por esto que Jimena utilizó su cuenta de Twitter para hacer su descargo: “A ver chicos, fueron muchos videos parodiando demencia cuarentenal. Estoy en chabomba actuando. Hay mucha gente que se ríe, es la idea. Es mejor ignorar al que no bancamos. Los que me odian, laburen esa obsesión, les va a hacer mal. Besos virtuales a todos por igual”.

Y agregó: “Y si les indigna ‘el humor’ con respecto a la situación que estamos viviendo, no creo que hacer chistes con internaciones, psiquiatras y pastillas sea ejemplo de nada. Yo siempre me río de mi misma, hasta cuando se ríen de mí con mala leche, lamento, pero me hacen reír también“.

Por último, corrió el eje de la verdadera problemática y se encargó de responderle a aquellos que la sentenciaron en el mundo 2.0 por su “humorada”. “Me entristece la necesidad de odiar, en general. Entiendo que está todo muy podrido y que hay una furia instalada, pero me da tristeza que se fomente, se elija y se disfrute. Una especie de obsesión con el odio y el odiado. Agresión, pochoclos y ver si logramos tirar al otro y gozarlo”, sentenció.

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